Hoy día, cuando nos disponemos, la mayoría de las veces por obligación, a ojear algún libro de historia, nos sorprende el sentido que se concedía a la vida en las distintas etapas históricas.
En algunos casos, casi siempre de forma caprichosa por terceros, o simplemente por satisfacer el stablishment impuesto, muchas vidas eran consideradas nulas o no merecidas. Muchos seres humanos eran considerados objetos, animales. Sus vidas no tenían sentido, tenían precio. Esto es lo que se llama esclavitud.
Los primeros escritos en los que se tiene constancia de la presencia de esclavos en una gran civilización es en Mesopotamia durante la época sumeria, si bien muy limitada. En el Antiguo Egipto un número de esclavos suficiente como para tener cierta importancia social tuvo lugar solamente en algunos periodos, especialmente en el Imperio Nuevo. El origen de los esclavos provenía de las conquistas y no existía una regulación jurídica sobre los mismos. La esclavitud como práctica social y económica fue usual en la antigüedad greco-romana, pudiendo considerarse ambas como las primeras sociedades "esclavistas" al estar sustentada su base económica por este sistema. El estatus social y el papel de los esclavos era considerado inferior o inexistente en relación a una persona libre. La sociedad de la Antigua Grecia tenía fundamentada filosóficamente la esclavitud que, para Aristóteles era la garantía indispensable para que los hombres libres pudieran dedicar su tiempo a la política y buen gobierno de la ciudad. En la Antigua Roma la práctica de la esclavitud se regula, en algunas ocasiones al mínimo detalle, estableciéndose la manumisión como fórmula de liberación de los esclavos, siempre con causa. Durante el Imperio romano empieza a remitir sobre todo por el agotamiento de las fuentes tradicionales de suministro de nuevos esclavos como resultado de la finalización de la expansión territorial romana.
Sólo nombraré esta etapa inicial de la esclavitud por no extenderme demasiado, y al haber demasiada materia al respecto.
Pero como el presente también es pasado en un futuro, todo es historia. Y actualmente, en tiempo presente, la esclavitud continúa. Ahora ya no está tan bien visto por la sociedad, por lo que no se manifiesta su actividad de forma tan visible. Sin embargo sus consecuencias sí son visibles: exagerados beneficios para las grandes corporaciones económicas, las que esclavizan.
Es de sobra conocido que Nike explota a sus trabajadores, eso sí, de forma legal. Nike es el icono de corporación norteamericana, pero, sorprendentemente, no tiene ni una sóla de sus fábricas en territorio estadounidense. Todas ellas se encuentran en países subdesarrollados donde puede pagar cincuenta céntimos de euro por día de trabajo a personas sin recursos ni educación, empleando para ello, en numerosas ocasiones, a niños.
http://www.intermonoxfam.org/unidadesinformacion/anexos/7535/060524_fuera_juego_DDLL2.pdf
Pero Nike no es la única, recientemente Intermón Oxfam denunció a la empresa Ikea por explotación laboral en sus fábricas situadas en India.
http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/190780/03/07/RSC-Intermon-Oxfam-Belgica-lanza-una-campana-contra-Ikea-por-explotar-a-sus-trabajadores-en-India-.html
Y la lista es muy larga, formada por empresas como: Grupo Inditex, Sara Lee, Kraft, Nestlé y Procter & Gamble, Tommy Hilfiguer, GAP, Levis, Wall Mart, Apple y un largo etcétera.
http://rivendel.wordpress.com/2006/12/20/empresas-y-marcas-explotadoras-en-la-industria-textil/
La esclavitud perdura, eso sí, de forma más depurada. Ésta ya no está destinada a erigir grandes monumentos físicos, sino a aumentar grandes monumentos financieros.
¿Qué podemos hacer los consumidores ante esta situación? Estar a alerta. Con simples gestos podemos contribuir a que esto acabe. Simplemente con mirar las etiquetas de las prendas de vestir que nos queramos comprar y rechazarlas si están fabricadas en países como China, Vietnam, Marruecos, Tailandia, Filipinas, etc sabiendo que han sido concebidas por personas con situaciones laborales precarias; o sencillamente con comentar estas situaciones con nuestros conocidos. Mantener una actitud crítica contra aquello que lo merece es un paso muy importante.
También sería bueno comenzar a tomar conciencia de que podemos dar una mayor duración a nuestros bienes materiales. Muchas veces compramos cosas que no necesitamos, o nos deshacemos de cosas que son útiles por adquirir otras más novedosas.
El vídeo que expongo a continuación es un ejemplo de la lucha mantenida contra estos actos empresariales aberrantes, no sujetos a ética alguna. El vídeo está realizado por una persona muy cercana, Sergio Py, al cual le doy las gracias y mando un saludo.
Por si no se entiende bien el sonido, consiste en varias entrevistas a personas al azar sobre sus hábitos de consumo, seguido de imágenes grabadas en establecimientos conocidos donde puede observarse que la inmensa mayoría de sus productos están fabricados en países subdesarrollados.
Actitud crítica y consumo responsable!
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