
La iglesia católica cataloga como "errores del pasado" los 507 casos de abusos sexuales realizados por sacerdotes belgas que fueron revelados la semana pasada en un informe elaborado por una comisión eclesiástica de investigación. Estos actos fueron cometidos entre los años 1960-1980 por un número aproximado de 91 sacerdotes y personal religioso (profesores de religión, curas, etc) abrigados por la iglesia católica durante todo este tiempo.
Leonard, presidente de los obispos belgas, afirmó que la iglesia católica belga "está a plena disposición de las víctimas" para ayudarlas en lo posible. Palabras muy bonitas y nobles, que contrastan duramente con la realidad, ya que en la brevísima rueda de prensa concedida por este señor no se permitió la entrada de los familiares de las víctimas.
Lo peor de todo esto es que no es un hecho aislado. Por todos es conocido el caso de Roger Vangheluwe, el ex obispo de Brujas que abusó de su sobrino y que dimitió en abril, con 73 años (el cual no ha recibido castigo alguno por el momento); o el caso del sacerdote belga Eric Dejaeger, de 63 años, acusado de abusar de niños esquimales en Canadá, que se entregó a las autoridades (La Interpol lo incluía en su lista de pedófilos más buscados).
Por supuesto el más conocido de estos sucesos es el acontecido en Irlanda, donde se calcula que 35000 niños fueron abusados sexualmente por sacerdotes entre 1950-1980. El informe en el que se centró la investigación de este hecho "documenta un vergonzoso catálogo de crueldad; el abandono, el abuso físico, sexual y emocional perpetrado contra niños". Así mismo, sostiene que "funcionarios eclesiásticos alentaron palizas rituales y protegieron de forma sistemática a sus miembros pedófilos para que no fueran detenidos, todo ello rodeado de una cultura al servicio del secretismo".
Todos estos delitos han prescrito, que es lo más lamentable del asunto. Las víctimas tienen miedo durante muchos años a recordar siquiera los sufrido, hasta que reúnen todo el valor necesario para denunciar estos actos tan deprorables. Pòr lo tanto, con seguridad que tendremos que convivir con noticias como estas en el futuro, próximo o lejano.
Esto es para que "venga Dios y lo vea". Y ahora, que nos pidan por televisión o radio, internet o prensa, que marquemos la X en la declaración de la renta. Si la ética y la moral sigue latente en esta vida, espero que las personas que tienen que tomar la decisión se lo piensen más de lo habitual y reflexionen acerca de lo muy a pecho que se han tomado algunos sacerdotes el "amar al prójimo".
Mientras, el Papa acusa a los medios de comunicación de mentir en estos temas, en base a la gran competencia mediática existente en estos términos. Y mantiene que "la Iglesia católica no puede aceptar legislaciones que prevean nuevas formas de pareja o familia y que ve con preocupación el creciente intento de eliminar el concepto cristiano de matrimonio y familia de la consciencia de la sociedad". Lo que el Papa diga va a misa, pero no hace más que contradecirse. Porque si para mantener relaciones sexuales hay que llegar primeramente a la pureza del matrimonio, y si Dios sólo acepta las relaciones entre hombre y mujer, ¿cómo llamamos a los abusos sexuales realizados por sacerdotes a niños indefensos?, ¿y a ocultar estos mismos hechos?
Amén.
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