Los pequeños gestos producen grandes cambios.

martes, 27 de julio de 2010

El mercado, caballo ganador.

Durante este curso académico pasado, con motivo de una de las asignaturas de la carrera universitaria que estoy cursando, tuve la oportunidad de leer un libro sumamente interesante y didáctico: "La responsabilidad social de las empresas en un mundo global", de G. Perdiguero.
El libro trata el tema de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de una manera profunda y detallada, elaborando además, una sobresaliente descripción de las diferentes estapas históricas que ha ido sufriendo la entidad empresarial a lo largo de los siglos. Algo que es de gran utilidad para entender un poco mejor cómo funcionan las cosas hoy día.
Un pequeño esquema de este argumento sería el siguiente: Durante la última etapa del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX, la empresa era un espacio de explotación, de violencia, de conflictos, exclusiones, codicia y abusos de poder. El bienestar social importaba poco, nadie se hacía cargo de ello, ni el Estado, ni mucho menos la empresa.
Con el comienzo de los años 70, el rechazo popular hacia lo empresarial se torna poco a poco en aceptación, debido a una serie de circunstancias (el Estado cada vez tiene menos capacidad de actuación, incremento de la exclusión social, los ciudadanos demandan una acción social, etc). Hasta el punto de que en los años 80 la empresa es admirada y reconocida como una institución deslumbrante. En contraposición, la visión del Estado cayó de manera vertiginosa. La empresa, desde este momento, se esperaba que actuara mejorando la actuación pública (del Estado). Pero a la población del momento se les olvidó una cosilla: el principal fin de la empresa es obtener beneficios. El lucro.
Así que, lejos de mejorar la situación, la globalización económica desembocó en una mayor desigualdad y exclusión social.
Los años 90, por su parte, estuvieron marcados por la codicia, el interés individual, la libertad de enriquecerse sin límites...lo cual sólo beneficiaba a una minoría. Fue entonces cuando se produjo la crisis económica de 1997/8, en la que cayeron los valores de confianza de las empresas (creciente desconfianza). Es decir, la población civil se dio cuenta de que aquello no era lo que les habrían prometido.
Es en este momento cuando, siguiendo los procesos racinales lógicos, la sociedad civil debería de haber actuado contra el sistema empresarial (se hizo pero no lo suficiente). En cambio, la empresa, viéndolas venir, se sacó un conejo del sombrero: la RSC.

Y después de esta descripción histórica viene la gran pregunta: ¿Qué es RSC? Pues, basicamente, un cuento chino. Eso sí, muy útil para la empresa. Es un maquillaje estupendo para tapar los defectos empresariales a ojos de la sociedad civil. Pero tras este maquillaje siguen comentiéndose los mismos actos que antaño.

Y todo sigue igual. Desde los ochenta, el capital se encuentra situado por encima de los social, eso sí, pasando etapas difíciles (los ya nombrados 1997/8) que fueron superadas cómodamente.
La conclusión, por tanto, está servida en bandeja de plata. La representación del capital es la empresa; y la representación social es el Estado. La empresa domina al Estado.

¿Se entiende mejor ahora? Quizás con un ejemplo actual se entienda mejor: La crisis económica actual. El mercado (capital, empresas...está todo en el mismo saco), debido a sus excesos ha rebosado. Y el encargado de limpiar la sustancia rebosante es el Estado. Recordemos: Capital sobre social. Y una vez que el Estado le presta ayuda al Mercado, resulta que éste último tiene la capicidad de calificar (poner nota) a la ayuda que le hemos prestado.

Lo dicho, caballo ganador.

5 comentarios:

  1. Está claro que la empresa, los bancos, llámalo X, se han visto en la ruina y han acudido a "papá" el estado para su ayuda... sin regañinas, sin consecuencias ha dado lo que se ha pedido y sigue haciéndolo, sin consecuencias, sin cambios...
    Se volverá a tropezar con la misma piedra?

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  2. Hola Miguel, encontré tu blog a través de facebook y me parece de lo más interesante, espero que sigas enriqueciéndolo.

    Interesante el libro que comentas, quizás le eche un vistazo. Tienes razón en lo que opinas sobre la RSC. La RSC es para las empresas lo que la piel de oveja es para el lobo.

    Ánimo y adelante

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  3. Muchas gracias alsal, me alegro de que te guste. Mi idea es actualizarlo cada cinco o siete dias, pero ahora en periodo de vacaciones quizás sea algo mas distentido. Muchas gracias de nuevo!

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  4. Un pequeño matiz. Comentas que "el principal fin de la empresa es obtener beneficios". Me parece que el principal fin de la empresa es la supervivencia, en segundo término el crecimiento y, tras ambos, el beneficio. Quizá sea ese todo el problema del tejido exmpresarial, entender como valor inamovible el dinero, el beneficio, dando más importancia a las ansias de los inversores por obtener dividendos que a la necesidad que la propia empresa tiene de crecer, de hacerse fuerte basada en aumentar si dimensión humana y material, en la expansión geográfica, en la lucha por obtener cuotas de mercado mayores, en eso se debe basar un sistema de libre competencia, no en la obtención de beneficio puro y duro. Esa necesidad de obtención de beneficio, loque tú denominas codicia, tiene que ser objetivo una vez que los dos anteriores (supervivencia y expansión, han sido asegurados, En cambio, en nuestra sociedad, lo que manda es el Euro, es decir, el beneficio. Se puede observar este tipo de comportamientos en la PYME española, más preocupada por pagar el automóvil de lujo del gerente que en inversión en formación del trabajador o en I+D+I. Y es que no debemos olvidar que el trabajador es un factor productivo más (yo diría que el más importante) vital para la consecución de los fines de la empresa. Recordemos que el pequeño empresario español habla de "gastar", no de "invertir" porque no entiende que algo intangible como la formación o la investigación puede llegar a ser tan rentable o más que la compra de mercaderías o equipamiento.
    En cuanto a la RSC.... ¿qué quieres que te diga?, en un sistema económico de libre mercado es posible que se pudiera entender este concepto pero cuando el mercado no es libre, como es nuestro caso, el concepto no tiene ningún sentido.

    Un saludo

    Er YonnY

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  5. Muchas gracias por el aporte Juan. Si, es ahí a donde yo quiero ir a parar, el beneficio está detrás de todo, es decir, para sobrevivir y crecer hay que obtener beneficios cada vez mayores. Una prueba de esto es la política que lleva a cabo General Motors desde hace mas de 30 años, creciendo de manera amplia su cuota de mercado año a año, obteniendo cada vez mayores beneficios, y a la vez despidiendo trabajadores para obtener aún mayores beneficios. De ahí la calificación de codicia. Estoy de acuerdo contigo, el trabajador es el factor productivo más importante, y tristemente, más abandonado o ignorado. De nuevo, muchas gracias por el aporte.

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