Con motivo de la cración de este nuevo espacio en la red, debo darles a ustedes, posibles lectores, la bienvenida al "Atajo hacia ítaca". Pero también debo darme la bienvenida a mí mismo, puesto que soy nuevo en esto, y no estoy muy seguro de que pueda superar mis propias expectativas. Qué le vamos a hacer, uno es muy exigente consigo mismo. En cualquier caso, espero que este rinconcito digital nos resulte interesante, cómodo, aclarador y ameno a ambos. A ustedes y a mí. Sin ustedes no serviría de nada mantener esto en pie. Y sin mí esto no se mantiene. Lo dicho, bienvenidos.
El objetivo marcado no es otro que ofrecer una imagen de la realidad que nos rodea un tanto distinta a la que nos muestran los telediarios. Mostrar verdades ocultas o no, que requieran ver más luz que la que les proporcionan los medios informativos. Porque, detrás del ocio, de la información rígida, y de lo establecido por las figuras abanderadas, se encuentran, aún a penas sin estrenar, las sensaciones libertinas y racionales. La verdad, la verdadera justicia y la verdadera libertad.
En ésta, mi primera publicación, deseo compartir una reflexión particular y muy pensada sobre el estado de ánimo que presentaba mi figura en un día gris cualquiera.
" Ultimamente ando muy cansado. Apenas nada me llama la atención. Quizás me agoten los discursos sinplistas, quién sabe. Quizás me agota ver que en el Valle de Hebrón hace ya tiempo que no crecen los olivos, sino hongos maquillados con sangre indefensa.
Quizás sea el contemplar nuevamente el escandaloso parricidio a sangre fría ejercido por los mercados. Observar cómo, en lugar de tener miedo al miedo, nos valemos de él como coartada.
Se muestran mis ojos como platos al ver, con escrúpulo, cómo crece un sediento populismo, enarbolando la bandera de la razón.
El ojo por ojo como himno ideológico. Y así estamos: ciegos.
Ya lo dijo Cassandra: No somos más libres."
Muy buena entrada y mucha suerte en este mundo!
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